B2B
Business-to-business (B2B) es la transmisión de información referente a transacciones comerciales, normalmente utilizando tecnología como la Electronic Data Interchange(EDI), presentada a finales de los años 1970 para enviar electrónicamente documentos tales como pedidos de compra o facturas.
Más tarde pasó a incluir actividades que serían más precisamente denominadas "Comercio en la red", como la compra de bienes y servicios a través de la Web vía servidores seguros (véase Hypertext Transfer Protocol Secure, un protocolo de servidor especial que cifra la realización confidencial de pedidos para la protección de los consumidores y los datos de la organización) empleándose servicios de pago electrónico como autorizaciones para tarjeta de crédito o monederos electrónicos.
El B2B ha venido impulsado también por la creación de portales para agrupar compradores. Así, encontramos, por ejemplo portales de empresas de automoción, alimentación, químicas u hostelería, entre otros. Las compañías se agrupan para crear dichas páginas aglutinando fuerzas lo que les permite negociar en mejores condiciones. El mantenimiento de las páginas se produce pidiendo un canon por cotizar o cobrando a los socios una comisión del negocio realizado en el portal.
En términos generales la expresión business-to-business no se encuentra limitada al entorno electrónico, sino que hace una referencia de exclusión para destacar el origen y destino de una actividad que, por antagonismo, no se refiere ni al B2C, B2G, etc.
Solo por establecer un ejemplo de referencia, el business-to-business aplica a la relación entre un fabricante y el distribuidor de un producto y también a la relación entre el distribuidor y el comercio minorista... pero NO a la relación entre el comerciante y su cliente final (consumidor), relación esta última que quedaría ajustada entonces al entorno del B2C (business-to-consumer).
B2C
Las siglas B2C se refieren a un término anglosajón "Business to Consumer". Traducido vendría a significar del comercio al consumidor, y se refiere a un modelo de negocio muy extendido en nuestros días, de comercio directo. Aunque ya existía en el comercio tradicional(*), la llegada de Internet y el comercio online ha posibilitado que sea el propio productor el que venda directamente, sin intermediarios entre él y el consumidor final, lo que ha permitido la proliferación de este sistema en aras del B2B (Business to Business), mayoritario hasta hace unas décadas.
Pongamos un ejemplo claro de ambos casos: un productor de pantallas de ordenador que las vende directamente desde su página web sería un negocio B2C, pues ofrece sus servicios online directamente al comprador, generando un ahorro de costes importante, al eliminar intermediarios.
Un negocio B2B sería por ejemplo aquel en que el productor de esas pantallas las vendiese a grandes superficies para que luego estas las vendieran a los consumidores finales. En este caso el productor le vende a un intermediario y este a los usuarios. Se libra de tener que comercializarlo, de tener un servicio de venta... etc...
Como vemos cada sistema tiene sus ventajas e inconvenientes. Es difícil saber cual es mejor para cada negocio. Mientras que uno en teoría permite un ahorro de costes importante para el consumidor final, lo cierto es que puede suponer una merma en la calidad del servicio. Muchos productos, por sus propias características, son difícilmente adaptables a este sistema B2C, y del mismo modo muchos consumidores son reacios a usarlo. El principal escollo es precisamente la impersonalización de la venta online, y la dificultad de 'ver' y 'tocar' el producto que se desea comprar. De todos modos, existen grandes ejemplos de empresas orientadas al B2C con gran éxito mundial, como Amazon, Ebay... etc .
Hoy en día todo parece indicar que el comercio eléctronico se está imponiendo paulatinamente, y por ello casi todas las empresas enfocan su esfuerzos al desarrollo de estrategias enfocadas al consumidor final. La más obvia de ellas es el marketing B2C, que consiste en publicidad, anuncios, ofertas... etc... enfocadas al comprador y diseñadas para él, bien para su captación o fidelización.
* Cabe destacar que aunque el término B2C es relativamente nuevo, y se asocia sobre todo a negocios online, no es realmente una idea novedosa, pues lleva haciéndose desde la invención del comercio. Si no simplemente tomemos un ejemplo: el pequeño agricultor que vende sus hortalizas directamente al comprador en un mercadillo. Es un típico B2C, aunque sea un ejemplo arcaico.
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